Día del Cuento: como si de una fiesta se tratara…

Deja un comentario
Alpie, Noticias, Reseña | Opinión

 

Escrito por: Cinthia Pamela Fernández García.

 

Cuerpos ansiosos y vacilantes; estómagos, piernas, espaldas y pechos adornados con letreros en los que se leía una misma frase: “Día del cuento”. Todo el staff de la revista (marcado por el distintivo mencionado hace unos segundos) se veía, si no nervioso, al menos sí inquieto por descubrir cómo reaccionaría la gente cuando unos extraños se les acercaran y propusieran leerles un cuento. El viernes 21 de septiembre, nosotros fuimos esos extraños. Como parte del cronograma del Día del Cuento, pudimos hacer una intervención urbana que, para aumentar un poquito tu inquietud, lector, te adelantaremos: fue más de lo que esperábamos.

Así, dimos pie a la letra a las 18:30 hrs, y el parque Las Américas fue invadido por la lectura y los oídos atentos. Nos separamos en parejas por cuestiones de practicidad y seguridad, pero, si puedo confesarles, creo que puede añadirse la razón de tener a alguien que nos mantuviera tranquilos mientras hacíamos las lecturas al público, para no caer en el intento. No había ningún requisito para ser oyente más que acceder a serlo, cosa que permitió que los usuarios del parque que nos escucharon fueran de todas las edades y generaciones.

Nuestras lecturas fueron los cuentos que se han publicado a lo largo de los veintiún números de la Revista Al Pie de la Letra, publicados durante sus quince años de existencia ¡Y qué fácil pueden comprimirse tantos años en una sola hora si se hace compartiendo juntos!

 

La existencia del Día del Cuento, designado el 25 de septiembre por el natalicio de Agustín Monsreal, escritor y cuentista meridense, no lleva muchos años. Fue, apenas, el 2015 testigo de una serie de lectores amantes y escritores de cuento que reconocieron la importancia de establecer en Yucatán, en la ciudad de Mérida, un día para este género tan presente e importante tanto en lo literario como en nuestras vidas, para que en unos años se lograse que el Día del Cuento se viviera fuera del estado y ¿por qué no? También fuera del país.

Los organizadores de las actividades dentro del marco del Día del Cuento han sido Celia Pedrero, Daniel Sibaja, Zandra Pruneda, Oswaldo Canúl, Joaquín Filio y Kelly Pasos, quienes, en el primer año, eran los únicos realizadores de las actividades, pero que desde el segundo y hasta el presente año han compartido la planeación y el espacio de este día festivo con demás personas e instituciones. La ESAY, la UADY, y la Universidad Modelo -incorporada a las actividades este año-, entre otras, se han sumado al movimiento colectivo con sus propias actividades, que incluyen cuentos recreados con actores, concursos, o lecturas en lugares públicos como lo hicimos nosotros el pasado 25 de septiembre.

Y la variedad de actividades y formas en las que se puede hacer llegar al cuento al público no para ahí. Desde terapias físicas en el agua con lecturas de cuentos, talleres, programas de radio, micrófonos abiertos a todo aquel que quiera -incluso por primera vez- dar a conocer sus creaciones de este género, hasta donaciones de libros en la primer sala exclusiva del cuento “Sizigias y otros mundos” en la Biblioteca Central Manuel Zepeda Peraza (llamada así en honor del primer cuento de ciencia ficción en Hispanoamérica Sizigias y cuadraturas lunares del autor y fraile, Francisco Antonio de Rivas).

El mismo día de nuestra intervención urbana tuvimos el enorme placer de platicar con los genios creadores y organizadores del Día del Cuento, y nos comunicaron que están constantemente deseosos por tener nuevas propuestas y formas de presentar la producción literaria al público. En palabras de Daniel Sibaja: «El evento siempre va a tener las puertas abiertas para las personas que nos propongan una manera imaginativa de revivir el cuento» cosa que logrará que el «Día del Cuento llegue a ser como el Día del Libro, que es de todos y es de nadie», como dijo Celia Pedrero. Tal vez, con algo de tiempo, las personas esperen ansiosas por enredarse por sí mismas en los mundos infinitos que el cuento nos puede ofrecer sin que haya un comité organizador que los incite a participar en él.

Con nuestra actividad, entre tanta gente que caminaba o simplemente descansaba en alguna banca del parque, los numerosos cuentos volaban uno tras otro, como si hoja por hoja se quedaran atorados entre las ramas de los árboles, para así formar parte insondable de aquel lugar. Los cuentos se lucieron dándose a conocer frente a los usuarios, que si bien algunos sólo se quedaban con una cara de complacencia, muchos otros nos contaban qué habían sentido o cómo se habían imaginado la historia que les acabábamos de leer. Por supuesto que hubo una que otra persona que contestaba negativamente a nuestra propuesta de leerle algún cuento, pero estos casos fueron contados. Y, a decir verdad, ¿sí o no es preferible esperar tu esquite en Las Américas en compañía de una buena lectura a quedarse solo, ahí parado, torturándose con la espera y el olor de tu comida que tarda varias minutos en llegar tras esa larga fila?

Al dar las 19:30 horas, todo el staff regresó al punto de encuentro: una banca cerca de la calle donde, al parecer, los mosquitos también tenían su propia junta. Niños con sus abuelos, grupos de amigos, parejas, o personas que caminaban solas por el parque, fueron nuestro público y escuchas, fueron los sujetos donde los cuentos de la revista Al Pie de la Letra volvieron a brotar. Entre risas y bromas, mostrábamos las fotos que se habían tomado a la hora de hacer la intervención y cada quien contaba cómo le había ido. Los buenos resultados no tardaron en aparecer y nos dimos cuenta de que el público sigue emocionándose cada que un ser misterioso y desconocido aparece en su imaginación o cuando una narración los hace revolver el tiempo y la realidad.

Esperamos que en próximos años podamos seguir participando con más actividades en el Día del Cuento, y no es una invitación que nos hacemos solos, pero ese día las personas en el parque Las Américas nos volvieron a invitar como si de una fiesta se tratara, y muchos de ellos pidieron que se sigan haciendo estas actividades, y como si nos hubieran invitado a sus hogares, el cuento se volvió parte de sus vidas.

 


Más información sobre el “Día del Cuento”

Para conocer más del trabajo de este colectivo, puedes seguirlos en su cuenta oficial de Facebook @díadelcuento

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s