
Fotografía por: Jack Delano | The New York Public Library | Dominio Público.
Escrito por: Margaret Shrimpton Masson (UADY)
archipelago: fragments: a geological plate being crushed by the pacific’s curve, cracking open yucatan; the arctic/north american monolith: hence cuba, hispaniola, puerto rico: continental outriders and the dust of the bahamas. atlantic Africa pushing up the beaches of our eastern seawards Edward Kamau Brathwaite, 1975.
En esta sección de Al pie de la letra tenemos el placer de compartir una breve selección bilingüe de poetas mujeres del Caribe anglófono. A continuación, podrán leer “Hurricane Hits England”, de la poeta guyanesa Grace Nichols (1950-); “Mama Water”, de la poeta jamaiquina Donna Aza Weir-Soley (1965-); e “In the Shallow Seas”, de la poeta bahamense Marion Bethel (1953-).
Quienes me conocen saben que me ubico entre islas: unas rodeadas de agua, otras de densas selvas y manglares. Estos paisajes caribeños, arraigados unos y otros en mares, ciénagas, ríos y cenotes, son los caminos a mis recuerdos —fragmentados— y mis vivencias cotidianas. Inicio esta breve presentación sobre escritoras caribeñas con un epígrafe tomado de un ya clásico ensayo del poeta barbadense Kamau Brathwaite (1930-2020), en el cual, con su peculiar estilo de prosa poética (aun cuando escribía ensayos académicos), hace hincapié en tres aspectos de la experiencia espacial caribeña: las islas-archipiélagos, la fragmentación, y las conexiones subterráneas —o submarinas— que para él corren desde Yucatán y Bahamas en el norte, hasta las islas continentales al sur del Caribe.
En la obra de las tres poetas que antologamos aquí, la memoria del agua es un factor fragmentario que crea ruptura; pero es también una vía de conexión. Las aguas unen y aíslan, son fuerzas complementarias. Entre las tres poetas corre una temática ecopoética: una voz lírica que dialoga con el entorno natural, en una conversación que interroga, respeta, duda, recuerda. Las poetas entablan intensos diálogos que codifican el lenguaje de huracanes, ríos, mares y corales; ponen de manifiesto una cosmovisión y una espiritualidad que explica la presencia de elementos violentos y dañinos evocando su fuerza vital, sin por ello negar su poder destructivo. Los colores de la tierra, frutas y aguas permean el lenguaje poético evitando la creación de paisajes exóticos a favor de entornos que albergan nuestra cotidianidad. Nos ubicamos en aquellas tierras pardo-mamey o verde-iguana, y encontramos nuestras historias en las aguas poco profundas que saben navegar los corales a la vez que nos zambullimos en las aguas más hondas.
Grace Nichols es una poeta nacida en Georgetown, Guyana,[1] en 1950. Nichols emigra al Reino Unido en 1977, donde radica actualmente. Es ahora reconocida como una de las principales voces en lengua inglesa; su obra se enseña frecuentemente en las escuelas inglesas en nivel básico y medio superior. Es autora de numerosos poemarios, y en 2010 se recopiló una selección de sus poemas en el volumen I Have Crossed an Ocean, cuyo título evoca la compleja experiencia migrante que sitúa a Nichols en Guyana y en Inglaterra. Su obra plasma siempre esta pertenencia múltiple, una doble vivencia a veces complementaria, otras veces en tensión. El poema “Hurricane Hits England” [Un huracán azota a Inglaterra] se incluyó al final del poemario Sunris(1996). El poema evoca los recuerdos del impacto del huracán Hattie (1961),[2] durante una tormenta que experimenta la poeta en Inglaterra. Las dos tormentas, hermanadas, crean la vía para encaminar la memoria, tema central de Sunris, como explica en la introducción del poemario: “I think this time I go make history”.
Donna Aza Weir-Soley es una poeta nacida en St. Catherine, Jamaica, en 1965. Emigró a EE.UU. a los 17 años. Concluyó los estudios del doctorado en Estudios Literarios Ingleses en la Universidad de Berkelely, California (2000) y actualmente es profesora e investigadora de la Florida International University. Es autora de dos libros de poesía: First Rain (2006) y The Woman Who Knew (2016). El poema “Mama Water” apuntala el trasfondo sanador del agua, como deidad protectora y ancestral. La voz lírica ofrece el poema a Mama Water, como una oración de gratitud, narrada desde la experiencia y la vulnerabilidad de las mujeres. Es una voz solidaria y de esperanza.
Marion Bethel es una poeta nacida en Nassau, Bahamas, en 1953. Es abogada de profesión, y activista por los derechos humanos y de género. Ha publicado dos poemarios, Guanahani, My Love/Guanahani, mi amor (1994) y Bougainvillea Ringplay(2009); es además cineasta reconocida en particular por su filme Womanish Ways: Freedom, Human Rights & Democracy 1934 to 1962 (2012), que documenta la historia del movimiento de sufragio para mujeres en Bahamas. El poema “In the Shallow Seas” pertenece a la primera colección mencionada. Este texto explora un paisaje natural acuático caribeño a la vez que desmantela las representaciones exóticas de los mares y playas de dicha área. El mundo natural es una experiencia viva: no es un telón de fondo, sino un actor en nuestra cotidianidad, portador de historias ocultas en los mares poco profundos.
Los tres poemas no solo configuran nexos entre sí en torno a los tejidos de la memoria, el agua, las mujeres o la vulnerabilidad, sino que, de manera muy particular (para mí), conectan con poetas de la península de Yucatán. Permea aquí una “memoria húmeda” como plantea Irma Torregrosa (Mérida, 1993-), en el poemario Piélago (2020). Si exploramos los colores y las historias de los lugares que son “más agua que tierra”, entonces encontramos también los “lagos de sal” (2011) de David Anuar (Cancún, 1989-), en Bitácora del tiempo que transcurre (2015) o Memoria de Gabuch (2016). Con los huracanes, compartimos con Grace Nichols las rutas huracanadas que atraviesan nuestra península (mismas que el poeta beliceño Yasser Musa ubica en un espacio caribeño “Zona del huracán”); y los vientos y las aguas nos legan obras como el cuento “Chan moson” de la escritora en lengua maya María Luisa Góngora Pacheco (Oxcutzcab, 1955-), o la canción “Chak ik’aal/Un niño”, del cantautor maya Vicente Medrano Gil (Sucilá). Finalmente, espero que disfruten estos poemas, y que se animen a explorar y a encontrar más, pues, si algo tenemos por cierto en la pen/ínsula de Yucatán es que “El agua [nos] dice cosas” (Torregrosa, 2020, 15).
[1] Guyana es el nombre actual del país, tras independizarse del Reino Unido en 1966. En 1950 era conocido como British Guiana [Guyana británica].
[2] Hattie no azotó directamente a Guyana, que se mantiene en la orilla de la zona de huracanes del área Caribe. Devastó a Belice, tocando tierra un poco al sur de la Ciudad de Belice, en octubre de 1961. No obstante, por su tamaño y poder, sus efectos se extendieron más allá de Centroamérica, y sus estragos permanecen en la memoria de una amplia zona del territorio del sur del Caribe.