
Fotografía por: Robert E. Peary, Robert Edwin | The British Library Archive
Escrito por: Manuel Antonio Cervera Cetina
“¡Qué fastidio es detenerse, terminar,
oxidarse sin brillo, no resplandecer con el ejercicio!”.
Alfred Tennyson, Ulises
Mi Telémaco, imberbe aventurero,
esta mugre isla te queda brincacharcos.
Tus sueños son
velas hinchadas
vientos favorables
corrientes mansas.
Toma tus Converse harapientos y zarpa,
ahoga tus ojos de paradisíacos escenarios,
inunda tus oídos de la sabiduría de otras zonas horarias.
Ensambla la armadura de tolerancia, paciencia y amor,
que blinde tu corazón y electrice tus manos para, firmemente, señalar el camino a seguir.
Naciste para abrir brecha a machetazo limpio.
Lo susurró el oráculo al oído de tu madre,
una niña pecosa de la que me enamoré en el ocaso del siglo pasado.
¡Ay, Telémaco!
Ítaca no existe,
Ítaca es el viaje.
Te lo dice este anciano aburrido
que estuvo en una guerra legendaria,
hombro a hombro con divinidades, y los vio sucumbir por estúpidas debilidades calcáneas.
Te lo juro por Zeus.
Uno jamás se siente más vivo que en esos momentos, no importa de qué lado de los muros troyanos estés.
Te lo dice este veterano lisiado:
Ítaca es el viaje.
Los cíclopes te esperan
gigantes iracundos dignos de vencer.
No como los molinos imaginarios del hidalgo desgarbado.
Aquí tienes cera de melipona,
amarrarse al mástil está pasado de moda.
Las sirenas también son de verdad
y son más duras de roer que los cíclopes.
La seducción es más contundente que la fuerza,
la voluptuosidad envenena más que la ira.
Mi amado Telémaco,
tiempo ha que acaricié tu cabecita rapada al compás de tu pecho durmiente.
Come de los lotos y deja todo atrás.
Olvida tu patria tropical,
olvida las playas donde tus pies regordetes-infantiles-descalzos construyeron sus arcos y se adornaron con los alas de Hermes
mientras pateaban un balón de fútbol.
Ítaca es una fantasía.
Ítaca es un espejismo.
Junta tus tiliches y suelta amarras.
Itaca es el viaje,
créele a este vetarro canoso.
Naufragando se aprende a navegar.
No pierdas tiempo con Calipsos de izquierda o derecha,
Atlas es celoso de su deber y a nadie suelta prenda:
no abandona el globo ni para ir al baño.
Ítaca se va contigo.
Nuestra Penélope la guardó en tu maleta.
Itaca late en ti.
Fluye desde tu acento:
Itaca será donde asientes las plantas de tus pies.