La revista, una tradición modelista

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20 Años Literatura, Alpie, No. Conmemorativo

Ilustración por: Andrea Brito
Escrito por: Ariel Avilés

La revista es un producto de la actividad humana que conlleva una gran importancia en el concierto de las actividades relativas a la palabra escrita. En el concierto de la actividad editorial, la revista ocupa un lugar muy especial por derecho propio. La revista puede tener una muy amplia variedad de temáticas, géneros y formas de expresión; su riqueza es tal, que es una de las formas de difusión más efectivas del pensamiento humano. Históricamente, en el mundo ha existido una amplia cantidad de revistas que dejaron huella en las letras universales. Un ejemplo de esto lo constituye la revista “Nuevo Panorama Musical”, dirigida por el célebre compositor Robert Schumann, y que fue la auténtica voz del romanticismo musical en Europa en el s. XIX. En nuestra patria, durante el movimiento de independencia, la revista “El Despertador Americano”, de José Joaquín Fernández de Lizardi,  fue una voz que movió la conciencia social a favor del movimiento insurgente. Así pues, la revista ha sido y es un género editorial de primer orden.

En la vida de nuestra Escuela Modelo, desde muy temprano, la revista ha marcado una presencia constante y persistente. A lo largo del tiempo de vida centenaria de nuestra institución, han aparecido revistas que han marcado la actividad y han expresado las inquietudes de los modelistas de todas las épocas. Desde las muy infantiles, blancas, inocentes, candorosas; hasta revistas de nivel más elevado, y algunas, francamente, con una visión literaria y cultural. Todas ellas son de la mayor importancia, pues unas y otras, son producto de un esfuerzo y una visión humana y de una época determinada. La periodicidad de su publicación es tan variada como sus tópicos y contenidos. Hubo algunas de vida efímera y otras que pervivieron en un período muy considerable. Varias de ellas, incluso, fueron autofinanciables; lograron, con venta de publicidad en sus páginas, costear toda su producción, lo cual les dio una independencia muy saludable y muy encomiable también. Así que, desde siempre, la revista ha estado presente en la vida modelista de todos los tiempos.

Ya en 1916, en los primeros años de vida de nuestra Escuela, aparece la primera revista modelista. Su nombre fue muy significativo, pues se ostentó como: “El Diminuto”, una revista hecha por niños. Tenemos que tener en cuenta que, en esa época, nuestra Escuela tan sólo contaba con seis salones de educación primaria, por lo cual los directores, colaboradores, ilustradores y demás participantes, eran niños de a lo sumo doce años y probablemente muchos de menos edad. Era hecha totalmente a mano y, por tanto, cada número constó de muy pocos ejemplares. Lamentablemente, no contamos con un solo número que se hubiera conservado en el tiempo. Se señala como sus organizadores y promotores a Julio Laviada Cirerol y a Julio Patrón Cervera. Un hermoso precedente a todas las revistas que vendrán después.

En las décadas de los treinta y cuarenta, marcó toda una época en el periodismo juvenil, la revista “El Modelista”. Esta memorable revista tuvo varias épocas de vida, por eso su existencia se considera abarcando un largo período de vigencia. La joven revista alcanzó unos niveles de calidad muy sobresalientes. Muy pronto contó en sus columnas con plumas de muy buena calidad, como las de Silvio Zavala Vallado o Aurelio Casellas Díaz. En esta revista se contaba con diversas secciones. Había páginas estrictamente literarias, las había también dedicadas al deporte, a la vida social, y una tendencia muy importante: la exaltación del espíritu modelista. El relato de anécdotas de la vida diaria en la Escuela, ocuparon una parte muy importante de la vida de esta revista inolvidable. Al desaparecer “El Modelista”, entra al relevo otra revista juvenil y de mucho sabor estudiantil: “El Vocero Modelista”. Revista de una gran frescura, con un ambiente de humor festivo, con crónicas y reseñas de las actividades juveniles de la época; su principal promotor fue Jorge H. Aguilar y Aguilar. Fue una gran promotora del futbol de primera fuerza; en sus páginas se escribieron sabrosas crónicas de los partidos más importantes del campeonato estatal de aquellas épocas en las que el graderío del Estadio Salvador Alvarado era la catedral del futbol local que convocaba multitudes a los partidos.

Otra revista relacionada estrechamente con la Escuela Modelo, fue la revista “Voces Verdes”. Fue escrita y editada fuera del ámbito de nuestra Escuela, pero aglutinó a varios modelistas que marcaron el rumbo de las letras yucatecas de una época muy importante del panorama cultural de Yucatán. Entre sus poetas y narradores encontramos a Fernando Espejo Méndez, a Roger Cicero Mc Kiney, a Alberto Cervera Espejo y a Eugenio Herrero García. La revista alcanzó a editar doce números que son de una importancia histórica en las letras yucatecas. A manera de broma, siempre les dije a los integrantes de esta revista: “Ustedes no se debieron llamar Voces Verdes, sino Voces Blancas y Azules, por ser modelistas en su enorme mayoría”. “Platero” fue otra revista literaria editada por el grupo del mismo nombre. Tampoco fue un vocero de la institución, pero como el caso de Voces Verdes, agrupó en sus páginas a escritores modelistas como: Francisco López Cervantes, Juan e Irene Duch Gary y Rubén Reyes Ramírez. Esta revista también dejó profunda huella en las letras de la región.

A finales de la década de los sesenta, surge la revista “Blanco y Azul” como un órgano de la entonces muy joven Preparatoria Escuela Modelo. La revista era miembro de una importante agrupación de la época: la Asociación de Prensa Universitaria. Se imprimía en los talleres de la Imprenta Guerra. Era una revista estudiantil, pero muy amplia en su campo de producción. Contenía artículos de importancia para la cultura, tenía una sección de poesía, otra de humorismo y estaba profusamente ilustrada por viñetas y dibujos de Alberto Urzaiz Novelo. Participamos activamente en su edición Saúl Rosado Burgos, Mario Erosa Cámara, Alberto Urzaiz Novelo, Mario Carrillo Alayola y un servidor. La revista también fue autofinanciable, se vendía espacio de publicidad en sus páginas y contraportada. Quienes participamos en este proyecto, dedicamos muchas horas de actividad a su realización. Nos pasábamos en los talleres de la Imprenta Guerra, muchas horas de la noche supervisando la labor del linotipo, de foto grabado, haciendo las pruebas de caja, y supervisando la impresión material en las prensas de aquella época. Fue una experiencia inolvidable. Alcanzamos la publicación de diez números. En 1970, vio la luz un solo número de la revista “El Águila”, esfuerzo de Mario Carrillo Alonso.

La fundación en 1997 de la Universidad Modelo, y con ella la creación de la primera escuela de letras en el sureste, con nivel de licenciatura, trajo como consecuencia indispensable la aparición de una nueva revista literaria en nuestro medio: “Alpiedelaletra”, el eslabón más nuevo en esta cadena de revistas modelistas que han trascendido en el tiempo. Estamos celebrando cuatro décadas de vida de nuestra Licenciatura en Letras, era totalmente natural que, junto con las cátedras de la escuela, la vida de una revista engalanara la vida de una escuela como la de humanidades de nuestra Universidad. Esta revista ha roto ya todos los récords marcados por todas las revistas literarias de Yucatán antes de ella.

Esta sucesión constante y periódica de revistas, de las más diversas temáticas y géneros, todas ellas producidas en el ámbito de la Escuela Modelo, o bien, editadas por modelistas, nos llevan a la certera conclusión de que, la revista, como expresión literaria es una profunda tradición modelista de todos los tiempos.

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