Se me cae el café y cómo seguirle prri prri prri

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20 Años Literatura, Alpie, No. Conmemorativo

Ilustración por: Andrea Brito
Escrito por: Sergio Rubén Martínez Várguez

“y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo” 
la Alejandra Pizarnik.

Es la tercera vez en el día que se me cae el café plush plush y El Pelos me ve y entiende que el termo se cayó por razones laicas como la universidad porque si no hubiera bajado San Miguel y de un soplido hubiera evitado tremenda estupidez pero se riega el café y ni cómo recogerlo bueno con el trapeador eso sí y dale con el trabajo humano que flush flush trapea y trapea y se recoge el café pero flush flush hasta ahí llega el esfuerzo humano no podemos evitar desastres o sí pero solo relativos con la cafeína prri prri prri límpiate las lágrimas eso también está en tus posibilidades tremendo culosilerío y bueno así pensaba yo –yo, desastres, café, el humano y solo el café o el humano y el prri prri prri, límpiate y síguele– antes de que entrara al salón porque la primera vez que lo hice el mundo era de formol y la Quesona muy maniquí y El Pelos muy acá payaso y yo muy allá como que aún en el útero o con la cabeza en el culo un culocabezo y puff -en serio, como explosión- que empieza la primera clase y plaka se desploma el mundo pero qué lindo le salen munditos y entre estos uno se duerme en clase porque marcan mucha tarea o simple insomnio por la ansiedad ay ay ay

Bueno pero así como uno se duerme entre clases así uno se despierta entre clases y recuerdo que entre esas despertadotas veo a la Quesona a lado de mí muriéndose de frío –yo igual lo hacía– y le digo oye tenemos frío 😦 cambiémonos de lugar y ella ok ok va va me late chocolate y así o sea así comienzan cosas que no paran es increíble y ahora lo úniko que tiene de maniquí la Quesona son sus orejas pero solo porque son muy orejas  mi horeja no lo parece nop –parece chicle mal mascado– y un día el Pelos y yo descubrimos nuestro gusto en común por los anos y por la confianza y por las cosas muchas qué fiaca escribir todas son enormes como el tiempo y el punto es qué tenemos en común la Quesona el Pelos y yo –no lo sabemos– y la cosa sigue y sigue y no parece parar y a la Quesona al Pelos y a mí nos da muuuucho trabajo terminar las lecturas  puesto que tenemos la firme convicción de que el día como un caballito se va de un trago o muchos besitos pero entre klase y klase que de la istoria d la pitosofía y d la limpialatura y tanto textículo –ayuda, Foucault me oprime– en fin de tantas cosas que mierdaron un día sobre ellas mismas el mundo parecía terminar ay el pensamiento no dio más y plop se desploma la plópgica la zienzia la rrasón y a la tetología ni mencionarla esa ya hasta tiene tumba y así no parecía dar más el occidente y el Hombre prri prri prri qué hacerle ah ah ah y una vez –en realidad, ya todo es anécdota, las epopeyas terminaron con Tyler, The Creator– leí en un autor que no voy a citar porque me cae gordo que cómo el Hombre quiere liberar al Hombre si así sería un esclavo liberando a otro y yo clarinete ahí le doy la razón pero qué poca imaginación o curiosidad o anoculcación ahí la cosa no acaba y sigue y sigue porque siempre se quiere todo de forma rítmica se escapa de la repetición cuando esta repetición permite la diferencia y quiero que todo camine como un delicioso blues y una trompeta pagana en llamas –les juro– una vez vi el universo en mi perro moribundo o leí cosas como que la poesía nos hace así como inmortales o leí en Pizarnik la fuerza del silencio y ah bendita lectura es muy atroz como cualquier cosa pero dale y dale conque hay también tanta cosa tantos otroooos las famosas otredades hay que dejar padecer al Hombre que tanto tira mi café sí sí en fin el mundo no está en formol puesto que se está derrumbando destronando arrumbando revolucionando riendo alumbrando cayendo leyendo sí mucha repetición de sonidos –y qué– como dicen todo el mismo sol –y qué– y al mundo lo quiero leer más como libro que como mundo porque este último no me cabe en mi mochila prri prri prri pero poco a poco –o de volantazo– entrar al salón como si fuera por primera vez y tirar el formol cual cafeína y plush plush se me cae el café y me ve El Pelos y le digo ea ea ni modos plop se cayó esa madre acompáñame al baño porfa que la ayuda no sobra el Hombre ha muerto y el Hombre lo ha matado qué hacerle ah sí seguir seguir de seguro la Quesona nos espera afuera del baño mi querido Pelos entonces hay que apurarnos para salir gritando saltando y qué risa jijijí

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🏳️‍🌈💜💚🍉 lo personal también es político. comunicóloga, fotógrafa, escritora, diseñadora.

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