
Gateliv – Røkende kvinne med bøker under armen (1935)
Fotografía: Eirik Sundvor | Municipal Archive of Trondheim| Dominio Público
Escrito por: Karla Marrufo
intenten : si pueden : detener a un hombre que viaja con su suicidio en el ojal
Rigaut
[y luego]
Viajar, perder suicidios; perderlos todos.
Vila-Matas
Dicen que siempre será indispensable regresar a lo orígenes, al sentido más prístino de las palabras
:
Cicerón hablaba de una mors voluntaria, mientras que Platón mucho más poético, tanto más consecuente con los matices de las cosas, se refería a un bajar con gusto al Hades. Al final se trataba de un liberum mortis arbitrium : elegir con libertad la muerte
…
y es que a veces la muerte seduce : lleva aparte :
de ducere, llevar, guiar, dirigir, conducir
desearla nos sustrae provisional o definitivamente del sitio en el que estamos.
…
y es que a nadie debería obligársele a permanecer donde no desea estar : por lo que sea : porque de repente uno se mira huérfano : falto de algo y especialmente de amparo
amparo: del latín anteparare : prevenir y por extensión :
favorecer, proteger, valerse de apoyo o protección de alguien o algo
como en un estado permanente en la cuerda floja, en el vacío sin red : suspendido en el centro de una nada muy oscura : por encima de un abismo semejante a lo que han dado en configurar como el infierno : por la lava, por el fuego, por las nulas posibilidades de sobrevivir en él y que borbotea con una incandescencia que se reconoce sumamente hermosa y además, eso, seductora : porque la sensación es de miedo, de angustia, de desolación :
del lat. desolare : dejar desierto
de haber sido “dejado desierto” y en suspensión encima del infierno.
…
y es que a veces la única palabra que tiñe con su filtro los días por venir parece ser : ominoso : adjetivo que designa aquello que se encuentra signado por malos augurios
–osus refiere abundancia de algo
un estar a la deriva soportando el peso tremendo/abrumador/aplastante de lo que anticipa una abundancia de signos funestos.
***
pero luego, otra veces, ante la visión más primitiva de una incandescencia en medio de la noche : sea luciérnaga : estrella : fugaz : la punta de un cigarro : resurge en uno la mirada suspendida ya no en el infierno sino en el asombro : y uno : de pronto : comienza a recuperar los otros sentidos de la resignación :
volver a signar : pactar de nuevo : reestablecer el vínculo con la vida que nos queda
:
y es ahí cuando la renuncia se despoja de expectativas y acepta así : sin una palabra sin una promesa : lo que cada día : cada tarde espléndida o lluviosa : cada noche clara o indeciblemente oscura : traiga.
es en la resignación cuando uno se mira en el presente “haciendo una seña distinta” : confirmando el signo
misma raíz de signatura, garabato con el que damos fe a título personal
de nuestro nombre : ese yo que a veces somos y con el cual validamos nuestras palabras frente a los otros
:
después de todo acudimos a la renuncia : la obliteración
Ob-contra, frente a; littera, letra: borrar lo escrito
Oblitus-oblivisci: olvidar
y damos por olvidado : por borrado/falto de vigencia : lo que escrito y firmado a nuestro nombre estaba bajo los signos funestos : con la carga ominosa de la seducción por el infierno
y nos entregamos a la paulatina, serena y acompasada empresa de volver a establecer
cuando sea posible
con nuevos signos : con nuevas complicidades : con renovadas alianzas : la vida que [aún] nos queda.